07 Mar

Esta recomendación apareció en BoletínACIA número 28

Luis Saínos

La apertura de un nuevo restaurante japonés siempre es buena noticia. Pero, por otro lado, ¿no tenemos ya un puñado de opciones por toda la ciudad para probar el sushi y el ramen más genuinos?, ¿para qué quieres atravesar 10 kilómetros en busca de más sushi y más ramen?

Hoy te vamos a dar una razón para que salgas de tu restaurante japonés de toda la vida y vayas a conocer algo diferente: Café 123 (cuya dirección no olvidarás: está en Artículo 123 no. 123). Esta cafetería, que abrió en una zona del Centro Histórico en vías de recuperación, es de los propietarios del Mog de la colonia Roma, al que seguramente has ido ya varias veces.

Aquí no encontrarás, sin embargo, los platillos típicos de la gastronomía japonesa, sino una larga carta de sándwiches con toque japonés (a nosotros nos gustan el de pollo teriyaki y el ebiyasai, pero todos están ricos) o de otros países asiáticos como Tailandia o Vietnam. Vienen acompañados por una ensalada de renkon, gobo u okura y una sopa distinta cada día. De tomar puedes pedir soda de jengibre, té verde o houji (té verde tostado).

La cosa no para ahí: Café 123 es también una tienda de antigüedades y artesanías japonesas, por lo que además de comer rico seguramente saldrás de ahí con algún objeto que te haya sorprendido.

Esta recomendación apareció en BoletínACIA número 28