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Acerca de la transliteración
del idioma japonés
Por
Fabián
Robles
22 de julio de 2001
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La transliteración del idioma japonés siempre ha sido un problema muy discutido en todo el mundo debido a la variedad de criterios que existen al respecto. En Nichiboku Kurabu hemos utilizado, en diferentes momentos y para objetivos específicos, varios estilos de transliteración o romanización de palabras japonesas.
Por un lado, para asuntos académicos, hemos adoptado el sistema conocido como UNAM-Colmex, que fue diseñado en 1968 por el Centro de Estudios Orientales (CEO) de la Universidad Nacional Autónoma de México y revisado 1984 en el Centro de Estudios de Asia África de El Colegio de México (Colmex). Este sistema, basado en la fonética del español de México y del japonés oficial, está planeado para lograr pronunciaciones muy cercanas a las originales en los lectores mexicanos.
Se trata pues, del sistema que goza de más prestigio en el ambiente académico en México y América Latina, por la considerable cantidad de publicaciones que han aparecido en más de tres décadas. Lo hemos utilizado para facilitar el trabajo de nuestros lectores que acudan a las fuentes biblio-hemerográficas en español que se citan en los artículos.
Por otro lado, por ser Nichiboku Kurabu una fuente de información que radica en la Internet –que es un acervo multilingüe–, para los asuntos generales nos hemos apegado al sistema llamado estándar, oficializado por el gobierno japonés el 9 de diciembre de 1954.
Esta decisión estilística obedece a fines de compatibilidad y de simplificación. Generalmente los cibernautas que buscan algún tipo de información en la WWW lo hacen a través motores de búsqueda convencionales, así, antes de teclear una palabra clave piensan en cual puede ser el término más certero para dar rápidamente con la información que el usuario en cuestión requiere.
Por ejemplo, si se busca a través de la palabra Kodyiki (en sistema UNAM-Colmex), aparecerán sólo los artículos que estén dados de alta con esa ortografía, los cuales seguramente estarán en español y serán provenientes de escuelas específicas, pero si se busca por Kojiki (en sistema estándar), el resultado será más variado pues aparecerán artículos en diversas lenguas y de fuentes variadas.
De esta manera, el usuario podrá encontrar los dos estilos mencionados en los artículos del presente sitio. Hacemos aquí unas observaciones sobre las mínimas diferencias que se encontrarán.
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Sistema estándar |
Sistema UNAM-Colmex |
Origen de los ejemplos |
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J |
DY |
Άε€ΰρ |
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Z |
DZ |
’Έΰ |
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H |
J |
Φ’ ρ |
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El sistema estándar está basado en el trabajo de James Hepburn y de la Romaji-kai ( nο) del siglo XIX, cuyo principal artificio es el empleo de las consonantes del inglés y las vocales del latín. Aunque durante la primera mitad del siglo XX se oficializaron otros sistemas, como el Kunrei y el Nippon, con sus variantes, luego de la ocupación norteamericana del archipiélago se hicieron algunos reajustes oficiales, producto de las investigaciones de la Junta Investigadora de la Lengua Japonesa (κRcο) del Ministerio de Cultura.1
Dichas estandarizaciones se publicaron el 9 de diciembre de 1959. Este aviso oficial coloca como principal el sistema Kunrei pero deja como una alternativa el Hepburn, que es el más difundido a nivel mundial y muy común en Japón porque las estaciones de tren de las principales poblaciones emplean esta forma de transliteración. Hoy, al hablar del hyojun-shiki o sistema estándar se piensa directamente en el Hepburn.
Por otro lado, en Nichiboku Kurabu, las vocales alargadas no se han indicado para facilitar la legibilidad de los términos japoneses, en su calidad de neologismos o préstamos lingüísticos.
Los nombres personales se escriben al estilo japonés, es decir, primero el apellido y luego el nombre de pila. Esto principalmente para no vernos en la necesidad de traducir nombres de nobles de la Antigüedad. La transliteración de los nombres propios está en función de su ortografía y pronunciación modernas.
Ej. Hashimoto Ryutaro (y no Ryutaro Hashimoto)
Ariwara no Fumiko (y no Fumiko, de los Ariwara)
Por último, los kanjis empleados aquí son los que brinda el sistema estandarizado JIS (Japanese Industrial System). ?˜
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Referencias:
Awaihara, Yoshie. "Transliteración del japonés al español de México", En Revista de Estudios de Asia y África. 1984, vol. 19, No. 54. Págs. 58-67. México, El Colegio de México. ISSN 0185-0164.
Takebe, Yoshiaki. Nihongo no Hyoki. Tokio, 1975, Iwanami Shoten. 574 págs.
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NOTA:
[1] Vid. "Romaji wo megutte" en Takebe, Yoshiaki. Nihongo no Hyoki. Tokio Iwanami Shoten, 1975. págs 257-283.
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Este trabajo forma parte de Nichiboku Kurabu, LAS OPINIONES Y DATOS VERTIDOS EN ÉL SON RESPONSABILIDAD Y PROPIEDAD INTELECTUAL DE SU AUTOR ©. Envíe sus comentarios a
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