07 Dic

Juan Antonio Yáñez

El pasado sábado 22 de octubre fui a las oficinas de la Fundación Japón en Tokio y tuve la oportunidad de asisitir a la presentación oficial del sitio web del método de enseñanza Erin ga Chosen ( エリンが挑戦 ).

Es posible que muchos de los lectores del Blog del Boletín ACIA ya estén familiarizados con esta serie. Para los que no, me atreveré a decir que Erin ga Chosen es, si no el primero, sí el más temerario esfuerzo por dar a la enseñanza del japonés un giro que promete nuevos retos para estudiantes y maestros de todo el mundo.

Y es que desde que uno echa un vistazo al índice de los tres tomos, resalta una característuca central: la adecuación en la forma gramatical fue hecha a un lado, para centrar los objetivos en la comunicación. En otras palabras, un objetivo central es desarrollar habilidades comunicativas en diferentes contextos, o utilizando la jerga de la etnografía lingüística, en diferentes situaciones de habla.

Así, una charla entre amigos, un pedido en un restaurante, una autopresentación, son situaciones donde, para lograr una comunicación efectiva, se requiere de 1) habilidades lingüísticas básicas, y 2) conocimiento de la situación y, en general, de la cultura japonesa. Así, el dónde, el con quién, y el cómo de la comunicación diaria en japonés, son rubros que Erin ga Chosen busca abarcar en sus diferentes secciones, las cuales, dicho sea de paso, ahora pueden ser revisadas via internet.

Un dato interesante es que el formato de Erin ga Chosen surgió de una encuesta previa que se realizó en distintas escuelas de japonés todo el mundo. De esto surgieron dos características que dan personalidad al proyecto: 1)ubicar las situaciones en un contexto de estudiantes de preparatoria. 2) utilizar a una linda mujer como la estrella que guía el aprendizaje.

Es así como surgió Erin, una linda estudiante de intercambio, se esfuerza día con día por aprender la lengua y la cultura de Japón. En ese proceso, Erin requiere de una autoridad que la guíe y la evalue. Al desechar la posibilidad de otorgar ese papel del profesor a un actor de carne y hueso, fue que nació Honygon (o como mis estudiantes lo bautizaron: la pera).
Honygon, aunque amorfo, carga con la importante labor de retroalimentar, dar orden y estructura a las enunciaciones de Erin. También lo hará con quien se preste a visitar el nuevo sitio web. Ahí uno podrá encontrar, además de la versión multimedia de los contenidos de los libros, muchas otras actividades encaminadas hacia un aprendizaje interactivo. Lengua y cultura, cultura e imágenes, símbolos, objetos y acciones. Todo eso es posible encontrar en diferentes formatos de imágenes, video, sonido, textos y juegos. Además de todo, un plus con el que cuenta este sitio es la sección dedicada a que el usuario evalúe su propio avance.

Para finalizar, si me preguntaran sobre mis impresiones después del evento, mi opinión se podría dividir en dos:

1) En cuanto al sitio web, creo que los autores apuntan a sacar el máximo provecho de la tecnología y eso siempre será bueno, no obstante, aquello también requiere de una buena carga de orden y diciplina para lograr el autoaprendizaje.

2) En cuanto al método en general, me parece un proyecto interesante y valiente. Tardará algunos años en mostrar su efectividad. Empero, el éxito o fracaso del proyecto, también depende de otros factores externos que deben de ser evaluados desde un principio. Con esto me refiero a situaciones como a) la recepción que haya hacia este método por parte de profesores que tal vez llevan años enseñando bajo una perspectiva distinta; b) la adecuación o no-adecuación de los contenidos dentro de los programas de estudio que ya existen en las escuelas de japonés. Esto último es a mi juicio el verdadero reto Erin. Ya en otra ocasión tocaré más a fondo el tema. Por lo pronto, aquí está el sitio web. Los invito a que lo conozcan y saquen sus propias conclusiones.

. https://www.erin.ne.jp/jp/