17 Ago

Rodrigo Morales

-Hachi, come on boy!- Es así como Parker Wilson, interpretado por el afamado actor Richard Gere, llama a su perro de raza Akita con el que vive una historia de amistad, fidelidad y amor que van más allá del entendimiento humano.

El filme titulado en nuestro país como Hachiko, siempre a tu lado, está basado en un hecho verídico: En la ciudad de Odate, prefectura de Akita, Japón, nació a finales de octubre de 1923 un perro de raza que lleva por nombre el de su lugar de origen. El Akita inu (秋田犬) fungió como perro de caza y protección de los antiguos guerreros del país del sol naciente.

En 1924 su dueño, el Dr. Ueno Eisaburou quien era profesor en la Universidad de Tokio, decidió trasladar a su perro desde Akita hasta Shibuya, Tokio vía tren. Al llegar a la estación, el personal descargó la caja donde estaba resguardado el can y se dieron cuenta de que el animalito parecía estar muerto debido al viaje que duró dos días. Ueno, ya en casa, lo reanimó con leche y en ese momento se percató de que las patas traseras del perro estaban ligeramente desviadas asemejándose al arco que forma el kanji del número 8 en japonés: 八; es por ello que decide nombrarlo Hachiko.

El Dr. Ueno en un principio pensó en obsequiarle a su hija a Hachiko, pero ella dejó su hogar cuando resultó embarazada y por consiguiente se fue a residir a la casa de su esposo. Esta situación inesperada, obligó naturalmente a que el Doctor sintiera con el paso del tiempo, un cariño muy fuerte por Hachi. Todas las mañanas el perro acompañaba a su amo hasta la estación de tren de Shibuya donde Hachi esperaba hasta que su amo se perdiera entre la multitud que se disponía a abordar el tren que los conduciría a sus destinos.

La historia conmovedora comienza un día de mayo de 1925, cuando Hachiko y el Dr. Ueno se despiden por última vez; ese día el doctor muere repentinamente durante su horario laboral en la Universidad; Hachiko, al no ser consciente de lo sucedido, continuó con su entrañable rutina de esperarlo todos los días a las 5 de la tarde a las afueras de la estación, donde día con día, durante 10 largos años, tuvo la esperanza de reencontrar a su amo. Los lugareños de Shibuya, al sentirse conmovidos por Hachi, decidieron reunir recursos económicos para alimentarlo y cuidarlo durante su larga espera. En 1934 erigieron una estatua de bronce en honor a tan admirable can. Este monumento aún se encuentra ubicado exactamente en el lugar donde Hachiko pasaba horas interminables aguardando pacientemente la llegada de su amo. Hachi murió en agosto de 1935 por causas naturales; 10 años después de la partida del Dr. Ueno.

Hachiko, siempre a tu lado, es una versión que se apega mucho a la realidad de esta historia; sin embargo, ha sido adaptada para el mundo occidental. Sin duda alguna, la narrativa y desarrollo del filme conmoverán y tocan las fibras más sensibles del corazón humano. Demuestra que una buena historia no necesita de efectos especiales ni de adornos excesivos y costosos para lograr un efecto permanente en nuestras vidas y memorias. La premiere de la cinta fue el 8 de agosto de 2009 en Japón.