23 May

Elizabeth Salomón

Durante la Segunda Guerra Mundial, dos grupos de naciones se enfrentaron: las Potencias del Eje y las Naciones Aliadas. Sin embargo, muchas cosas debieron suceder antes de que se diese tal enfrentamiento. Las guerras mundiales, sus antecedentes y su contexto histórico son el tema de Hetalia: Axis Powers.
A pesar de lo que pueda parecer en estas líneas, Hetalia no es una reseña histórica en el sentido estricto; ni siquiera es una obra muy seria. Se trata de un webcómic creado por Hidekazu Himaruya, el cual fue publicado impreso en marzo de 2008 y adaptado a la animación en enero del siguiente año. La publicación impresa corrió a cargo de la editorial Gentosha, constando de dos volúmenes, y la animación, que cuenta con dos temporadas de 26 episodios cada una, fue realizada por el estudio Deen.

El nombre Hetalia es un juego de palabras con la palabra japonesa hetare (inútil) e Italia, por la sátira que hace de la poca y mala participación de ese país en las guerras mundiales.
Se trata de una representación alegórica de la historia mundial, cuyos personajes son los países mismos, representados antropomórficamente. Es decir, cada país es representado por una persona que ejemplifica y satiriza al gobierno y cultura del mismo. Es una especie de reseña histórica en forma de comedia. La interacción política, militar y cultural entre los países es representada como relaciones sociales y románticas, por ejemplo, un tratado es una amistad, una alianza es un matrimonio, una batalla es una pelea entre los personajes, etc.
Como el nombre lo indica, los protagonistas son las potencias del eje: Italia, Alemania y Japón. Italia, además de ser débil, es de costumbres relajadas y siempre termina siendo salvado por Alemania, quien es metódico, fuerte, disciplinado y serio. Por su parte, Japón es un sujeto pequeño, muy cortés y hábil con las manos, al que se le dificulta comprender las culturas europeas.
Todos los sucesos históricos son narrados de forma tan amena y divertida que harán que cualquiera desee aprender historia de una vez por todas.