07 Feb

Esta reseña apareció en BoletínACIA número 27

Cynthia Arlem

Cuando terminé la lectura de La devoción del sospechoso X (容疑者Xこ献身), galardonada con el Premio Naoki 2005 a la mejor novela, cerré el libro, lo dejé en mi mesa y me quedé sentada silenciosamente mientras mi mente analizaba lo que acababa de leer. Llego a una conclusión: mientras todo pasa, parece que nada está pasando.

Este libro me ha dejado una estupenda impresión. La trama, algo inusual en la típica novela negra (pues ya se sabe quién es el asesino desde el principio), está muy bien ejecutada. Al menos yo me llevé una gran sorpresa con el final.

La historia se desarrolla en la ciudad de Tokio, donde los alrededores del río Sumida y el puente Shin-Ohashi se convierten en el escenario de un crimen difícil de resolver. La verdadera trama del libro es la lucha de dos mentes brillantes, una que trata de resolver el caso y la otra crear la coartada perfecta. El protagonista, Yukawa Manabu, es un físico de la Universidad de Teito, quien se enfrenta a un antiguo compañero de estudios, Ishi-
gami, un genio matemático que se ve involucrado en un crimen al ofrecerle a sus vecinas —Yasuko y su hija— toda la ayuda necesaria para deshacerse del cadáver del ex esposo de la primera, a quien ambas han matado en el departamento contiguo.

No nos encontramos ante una novela de acción. Una vez pasado el momento del asesinato, la historia se desarrolla con una constante lentitud que no aburre en ningún momento. Sin embargo, la obra nos hace querer contestar la pregunta “¿hasta dónde estamos dispuestos a llegar por amor?”.

La parte reflexiva y fría de los números choca con la razón por la que Ishigami ayuda a sus vecinas: el amor, un amor que ha permanecido en silencio durante mucho tiempo, y que demuestra al ir a comprar bentō en la tienda donde Yasuko trabaja. También hay reflexiones sobre la amistad y cómo va cambiando y es diferente para cada persona, pues la amistad de Ishigami y Yukawa es distinta a la que éste tiene con el detective Kusanagi. Son relaciones diferentes, pero ambas se ponen a prueba.

Es una gran novela. A pesar de que desde el principio se sabe quién es el asesino y el motivo del asesinato, mantiene la intriga por cómo se oculta el crimen todo el tiempo. Es un libro que atrapa y no se quiere dejar de leer. Y así, página a página, el autor mantiene al lector en vilo hasta el último momento.

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En 2008 se estrenó en Japón  el largometraje Suspect X (容疑者Xの献身) cuya trama estaba basada en la novela, y aunque tiene su propio atractivo, no respeta la esencia del libro.

Esta reseña apareció en BoletínACIA número 27