25 Nov

Elizabeth Salomón Cabrera

Una breve reseña histórica.

Hoy día es común escuchar hablar de la comunidad coreana residente en México. Este complejo grupo de personas comenzó a formarse hace poco más de 100 años, sin embargo, lo que actualmente conocemos como “comunidad coreana” es de formación y consolidación relativamente recientes.
A partir de mediados del siglo 19, los coreanos comenzaron a emigrar a otros países por diversas razones, haciéndolo en ocasiones en forma de oleada. Una de esas oleadas, compuesta de 1033 personas procedentes de zonas urbanas como Seúl, Incheon y Su-won, llegó a México en 1905 gracias a la política migratoria de Porfirio Díaz que favoreció la llegada de mano de obra asiática y europea a nuestro país. Esos 802 hombres y 231 mujeres y niños desembarcaron en el puerto de Salina Cruz, Oaxaca para ir a trabajar en los campos de henequén en Yucatán.
A pesar de la magnitud de esta primera oleada migratoria, la llegada de coreanos a México se detuvo por cerca de 70 años. De hecho, aún fueron muy pocos los coreanos que llegaron a México durante los años siguientes al establecimiento formal de relaciones diplomáticas entre Corea y México.
La migración coreana contemporánea a México (es decir, la reactivación de este fenómeno) inició hace poco más de cuarenta años. Sin embargo, para 1989 sólo 64 familias y unas 15 personas solteras procedentes de aquel país se habían asentado definitivamente en la Ciudad de México, así como una cantidad similar en Guadalajara. La mayoría de ellos llegó para estudiar en la UNAM y la Universidad Iberoamericana, otros eran profesores de algún arte marcial o ejecutivos enviados por empresas coreanas para fines comerciales. Sólo unos pocos llegaron con propósito directamente migratorio.
La comunidad coreana comenzó a tomar su forma actual hace apenas unos 17 ó 18 años, durante la década de los 90’s, cuando comenzó una nueva e intensiva migración de coreanos, tanto desde su país como desde otros, principalmente latinoamericanos. Por ejemplo, muchos coreanos llegaron a México desde Argentina, tras la más reciente recesión económica de aquel país.
A la llegada de un mayor número de coreanos, se establecieron iglesias, comercios, escuelas y otros servicios, como restaurantes, dirigidos principalmente a los migrantes, formándose así nuevas comunidades, como la que observamos en la Ciudad de México.
La mayoría de los recién llegados, ya desde entonces, se dedicaban al comercio, tanto al internacional entre Corea y México como al local. Muchos de ellos establecieron rápidamente su propio negocio. En contraste, algunos de los que llegaron siendo jóvenes o quienes vinieron de países sudamericanos, consiguieron empleos en corporaciones coreanas donde se necesitara personal bilingüe en español y coreano.
Aunque la adaptación social de los coreanos en México no ha alcanzado el mismo nivel que en otros países, se estima que en unos pocos años, gracias a sus valores tradicionales, se logrará esta meta.

Para conocer más sobre el tema:
http://www.inegi.org.mx/

http://es.wikipedia.org/wiki/inmigracion_coreana_en_mexico

La infaltable entrada de Wikipedia sobre el tema. Muy breve pero con suficientes datos.

http://karamade.blogspot.com/2006/11/coreanos-en-yucatn-mxico.html

Con útiles datos sobre la historia de las leyes de inmigración mexicanas y ligas de interés acerca de la inmigración coreana.
Hyong-ju Kim, La Experiencia Migratoria de la Nueva Comunidad Coreana en México. En:

ceaa.colmex.mx/estudioscoreanos/images/kim.pdf

Muy recomendable para profundizar en el caso particular de la adaptación social de los migrantes.