17 Ago

Germán Sosa Castañón

Las personas que estamos aprendiendo o enseñando el idioma japonés en México somos testigos conscientes o inconscientes de las formas que adquiere la enseñanza de este idioma dirigida a hispanohablantes. Sabemos, aunque sea de oídas, de la existencia de diferentes escuelas e instituciones donde se imparten clases de esta materia y hemos escuchado o leído comentarios sobre la calidad de la enseñanza. Sin embargo, rara vez nos ponemos a pensar en cómo será el lado opuesto, es decir, el cómo se enseña el idioma español a los japoneses, qué tipo de espacios existen para ello y qué presencia ocupa en Japón.

Debido a las circunstancias de la lengua española no podemos esperar que los esfuerzos por difundir nuestro idioma sea monopolio de un solo país y lo más natural es encontrarnos con escuelas y profesores de diferentes países de habla hispana. Como ejemplo podemos mencionar a la sede que el Instituto Cervantes de Madrid inauguró en Tokio en el 2008, que para el presente año cuenta con aproximadamente 5,000 personas inscritas en cursos de idioma. También se encuentra el departamento de estudios españoles de la Tokyo University of Foreign Studies.

Otro aspecto que debemos cuestionarnos es el por qué del interés de los japoneses por nuestra lengua, teniendo en cuenta que es uno de los idiomas más hablados en el país nipón. Según una encuesta realizada por el Instituto Cervantes de Tokio a finales del año pasado, el español es el quinto idioma extranjero más hablado en Japón después del inglés, el chino, el coreano y el francés (a pesar que ha habido otros estudios que muestran al español en segundo lugar). Las principales razones dadas por los estudiantes de español encuestados fueron el interés por las culturas hispánicas, por ser la segunda lengua más hablada en el mundo y porque piensan que es una lengua fácil de aprender. Estoy seguro que entre los estudiantes de idioma japonés en México también habrá un buen número de distintas razones para haber emprendido este estudio, pero es dudoso que sean similares a las dos últimas dadas por la encuesta del Instituto Cervantes.

La popularidad de nuestro idioma en Japón, dice el fotógrafo y escritor argentino Fernando Olszanski, se puede atribuir al regreso de los nikkeis (emigrantes japoneses) de países hispano hablantes, que no sólo causaron un alza en la presencia del idioma español, también lo dotaron de una importancia que va más allá; un impacto cultural que está alterando a la sociedad japonesa[1]. La presencia de nombres hispánicos en tiendas y restaurantes, así como la aparición de otros elementos en Japón, así lo pueden sugerir, pero habrá que descubrir hasta qué punto.

Hay que tener en cuenta la necesidad que tienen los japoneses de aprender idiomas extranjeros, ya que cualquier tipo de relación que pretendan tener con otro país depende de este conocimiento. Sin embargo, los estudios de idiomas extranjeros en cualquier parte del mundo van de la mano de las tendencias geopolíticas en cada momento. Entre más común sea la educación de un idioma significa que alguna de las naciones hablantes tiene una preponderancia político-cultural con el país receptor. De esta forma, podemos entender la presencia que ha cobrado la lengua española en Japón en detrimento de otras lenguas como la rusa.

Para más información véase:
http://www.ucm.es/info/especulo/numero21/japon.html.
http://tokio.cervantes.es.
http://elejapon.blogspot.com.
http://www.tufs.ac.jp.

[1] http://www.ucm.es/info/especulo/numero21/japon.html.
http://tokio.cervantes.es.
http://elejapon.blogspot.com.
http://www.tufs.ac.jp.