12 May

Juan Antonio Yáñez

Dicen por ahí que nadie es profeta en su tierra. Supongo que él es un buen ejemplo de ello. Cuando llega a la Ciudad de México, no tiene nada de qué preocuparse. Nadie va al aeropuerto a recibirlo, nadie lo molesta o lo persigue, nadie le grita porque nadie lo conoce; camina por los pasillos del aeropuerto como cualquier turista que se apura a llegar a la cola de los taxis. Sin embargo, la historia cambia cuando se presenta a su trabajo en Corea del Sur. Es allí donde las lentes de las cámaras lo siguen a donde vaya. Allá hay gente que lo quiere y que lo odia porque todos saben quién es. Su imagen es bien conocida en los medios; es Karim García (가르시아) , jardinero derecho de los Busan Lotte Giants.

Ya en otra ocasión dediqué un espacio a este personaje, quien desde hace tres años ha acaparado los reflectores de la prensa deportiva coreana (ver número 15 del Boletín ACIA, sept.-oct de 2008). En esta ocasión le dedico otro espacio a Karim, ya que el pasado 9 de abril volvió a ser noticia al pasar a la historia del béisbol profesional de aquel país.

Durante el juego entre los Giants y los Hanhwa Eagles, Karim pegó siete hits en los siete turnos en los que se paró a batear. Si bien, todo jugador puede tener una gran noche de inspiración, nadie antes que él había logrado pegar una cantidad de imparables como los que logró en aquel encuetro. Aunque los Giants han tenido problemas para escalar peldaños en la tabla de posiciones, no cabe duda que, con esta hazaña, Karim se ha consolidado como uno de los personajes emblemáticos del equipo que tiene su sede en el puerto de Busan.

Aunque sus logros son pasados por alto por los medios nacionales empecinados en que no veamos nada que no sean patadas, por este medio alternativo enviamos una felicitación a este pelotero que noche tras noche ofrece grandes actuaciones en los estadios de Corea del Sur.

Transmisión original del final del partido